Cuando tengas algún problema, haz como la tortuga. Ella entra dentro de sí misma no tanto para huir como por entender que no puede enfrentar lo externo.
El ser humano es capaz de entrar dentro de sí mismo y observar un mundo de oportunidades.
Estas oportunidades son valores y cualidades que existen como un recurso infinito dentro de mí.
Al darme cuenta de este recurso, puede nuevamente salir y enfrentar la situación, ahora con las armas que me pueden garantizar la victoria.
El sol de cada día depende de nuestra actitud. Aunque yo no pueda variar el sol externo y no pueda impedir que llueva, cuando quisiera tener un día soleado, puedo sí tener tal actitud que el día más gris será brillante como un día de verano.
La actitud es compuesta de pensamientos y la única forma de experimentar este sol mental es tener pensamientos luminosos y llenos de vitalidad.
Experimenta y verás que la peor tormenta se volverá la mayor maravilla de tu vida.