Mi maldita perdición
Mi maldito deseo esta tatuado en mi alma,
Maldito pecado que tortura mi carne,
Maldita mi carne tan débil
Mendiga de calor, de tu calor…
Sentía que mi alma era un fuerte roble
Jure tantas veces que jamás doblegaría
Mi fe…
Caigo una y otra vez de rodillas ante el desierto de mi desolación.
Pobre ángel caído soy,
Devota de ti, ciega de amor,
Crucificada en deseos,
Adicta de los manjares de tu piel…
Tus ojos, tus labios,
Tus caricias,
Me sumergen en un mar de fantasías…
Irrealidad!
Pánico!
Ansiedad de ti
Locura extrema
Mi maldito deseo
Esta devorando mi razón,
Mi maldito deseo se roba mi dignidad,
Se ha robado todo…
Mi sangre, y mi alma
Ya no me pertenecen…
Son solo tuyas…
Ya solo quedan vestigios
De mi insensato corazón
Ciego,
Cegado
Por amor….